La educación

Vivimos en una sociedad demócrata, donde elegimos al máximo mandatario de un Gobierno que vela por nuestra seguridad y por nuestro futuro. Este mandatario es elegido mediante una votación, en la cual pueden participar todos los ciudadanos que cumplan unos requisitos mínimos. El gran elegido suele ser el que más cosas promete, el que mejor miente.

Algunas de las cosas que promete son, por ejemplo, que reducirá impuestos – cosa que aunque nunca cumpla y todos sepamos que no cumplirá, parece ser que a la gente le sienta bien que use mentiras a las que ya está acostumbrada las de siempre. Otra medida que suelen prometer es mejorar la educación y ayudar a los jóvenes a conseguir domicilio, a adquirir un buen empleo o, incluso, a obtener una educación mejor.

Una educación. Una instrucción perdida. La cuestión no es lo que puedas llegar a hacer tras el bachillerato, la cuestión es que te han inculcado previamente.

Voy a exponer un par de ejemplos, aunque no diga que ocurra en todas las clases, en un aula de primero de primaria se les enseña a los niños a cantar, y bailar, un famoso cántico, el conocido como Ai se eu te pego. No haría falta decir más, creo yo, pero sigamos.

He visto gente que llega a cuarto de la ESO, a punto de pasar al Bachillerato, que apenas sabe leer y escribir. Lo digo en serio. Personas con 18 años, si no han repetido más es porque no les han dejado, que no puede leer un simple párrafo sin tener que pararse y repetir unas cuantas veces. No quiero que penséis que todo es culpa suya, porque no lo es. Yo mismo he tenido que sufrir las adversidades de un sistema educativo nefasto y no es fácil. Se llega a Bachillerato con una base inexistente. Con un nivel terrible. La educación hasta la última etapa de Secundaria es horrible.

Pero no todo es culpa de – algunos – profesores. He de reconocer que también hay muchos que son muy buenos, excelentes, pero por lástima solo me pude cruzar con unos pocos.

No quería denunciar solo el hecho de que existan educadores de este tipo. Hay que reconocer que también he visto alumnos horribles. He pasado por muchos sistemas educativos, a ambos lados del globo, pero como aquí en España nunca había visto nada parecido. Estudiantes que insultan a sus enseñantes, que los tratan como basura, que los maltratan psicológica e incluso físicamente. Nunca había visto nada parecido. Además se lo toman como algo corriente.

De donde vengo, el profesor es sinónimo de autoridad, el enseñante es una persona que gasta su tiempo en ayudar, en educar, a otros por distintas razones, algunas más nobles que otras. De donde provengo se le trata con respeto e incluso admiración. Siempre hay excepciones, claro está, pero creo que nunca llegaré a entender este hecho.
Hay alumnos a los que les da igual aprender, que dicen estar haciendo la Educación Secundaria Obligatoria por ese mismo hecho, que es obligatoria. Entiendo que haya gente que no valga para estudiar, o que simplemente no le llama el conocimiento, que no quiere saber qué ocurre a su alrededor, ni porque ocurre. No le interesa aprender de los antiguos sabios, de esos que dieron su vida al conocimiento y obtuvieron respuesta. No le interesa ilustrarse con los antiguos lenguajes, y las antiguas historias. Puedo llegar a entenderlo.

Pero, tampoco hay que ser tan drástico. ¿Por qué le da tan pronto la espalda a la educación? Ya sé que es un comentario un poco cursi, o común, pero hay niños que están deseando estudiar – aprender – cosas y no pueden. Entonces, ¿Por qué se le rechaza tan pronto?

Eso es una cuestión para otro ensayo.

PD: “Hay profesores que no quieren que pensemos, hay profesores que no creen que pensemos, hay profesores que no creen que seamos capaces de hacerlo, hay profesores que quieren que pensemos, y luego, la gran mayoría, los que no piensan en nosotros.”

Foto: (http://eldiabloestaenlosdetalles.files.wordpress.com/2011/06/mafalda-democracia_5.gif)

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