Al borde de la Sena…

Vagueando al borde de la Sena

fluye el agua no como bajo el puente Mirabeau

se muestran escondidas las estrellas

mi mirada se fija en las aves con atención

 

Me siento a charlar con ellas

me hablan de su triste vida

y de las noches de pobreza

de las aguas turbias

y de las aguas con malezas

 

Las corrientes que las mueven

el modo en el que se refugian

cuando en las noches llueve

y los espacios libres abundan

 

Les digo buenas noches

y prosigo mi camino

todavía voy sin rumbo

y la noche huele a olvido.

 

Aparece María

                     [y me lleva

de acá para allá

dobla esa esquina

¡da marcha atrás!

 

Sus consejos sigo

como un ingenuo niño

que se dice: por qué

si no hay tanto dinero

para que el pobre pueda comer

no hacemos más y bueno

                                 [todo piola

 

Veo una pareja

mirando las estrellas

se abrazan

y se besan

como si no hubiera guerra

Les digo buenas noches

y prosigo mi camino

todavía voy sin rumbo

y la noche huele a olvido.

 

Después reencuentro

dos ancianos

mano en mano

entrambos recostados

sin miedo al maligno cuento

 

Les digo buenas noches

y prosigo mi camino

todavía voy sin rumbo

y la noche huele a olvido.

 

Entro en el pueblo

y diviso a una mujer

haciendo dedo

los autos pasan sin interés

 

Le digo buenas noches

y prosigo mi camino

todavía voy sin rumbo

y la noche huele a olvido.

 

Hace frío

enciendo otro cigarrillo

mientras una joven admiro

me refugio

y no la vuelvo a ver

ni a ella ni a su cabellera.

 

(http://laterresurson31.fr/wp-content/uploads/2013/05/seine-paris-la-nuit.jpg)

 

Entre el latido de las aves…

Entre el latido de las aves

se abre paso a altas velocidades

el sonido de un cansado tren

que pasa de anden en anden

sin hacer caso a las tristes despedidas.

 

También se oye

el fuerte murmullo de los aviones

que deja sin placer

al amante del bien

sin poder acercarse a su prometida.

 

Y a lo lejos

se oyen cercanos los gritos

de unos humildes deportistas

consumiéndo sustancias prohíbidas

sin saber qué hacer de sus inmensas posesiones.

 

Esos héroes contemporáneos

que las masas alaban sin descanso

mientras un niño solloza

sin tener nada que llevarse a la boca

y ninguna ayuda de los inexsistentes profesores.

 

Entretanto

poetas cansados

no encuentran su camino

en una sociedad de consumo

que se cansó de astronautas y pensadores.

 

Buscan sin suerte

entre la lucha latente

un poco de amor juvenil

mas parece un sueño pueril

pues la vida esta ahí sólo para los compradores.

(http://www.umbertimes.eu/umbertimes/wp-content/uploads/2012/02/art_277_1_02poesia_n0.jpg)